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Viernes, 25 de mayo de 2018
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Redaccion
Miércoles, 14 de febrero de 2018
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Científica titular del IPE

Penélope González, "Somos el 50% de la población y podemos estar al 50% en cualquier sitio"

Desde el 25 de enero hasta el 11 de febrero se ha podido visitar la exposición ¿Hay alguna científica en la sala? En el Centro de historias de Zaragoza.

Cerca de cinco mil personas han disfrutado de la exposición que se trasladará a Calatayud el 19 de febrero y a Huesca el día 8 de marzo coincidiendo con el día Internacional de la mujer trabajadora. 

En la exposición se muestran en 26 panales informativos los hitos de mayor relevancia en las carreras profesionales de diferentes científicas y tecnólogas además de los perfiles de futuras investigadoras del IPE (Instituto pirenaico de ecología). 

Penélope González, científica titular del IPE , ha sido una de las científicas que ha participado en la exposición.  Esta zaragozana se licenció en Geografía e Historia por la Universidad de Zaragoza y posteriormente se interesó y doctoró en el campo de la palinología, disciplina que estudia el polen, las esporas, los dinoflagelados y cualquier palinomórfo actual o fósil. Comenzó su trabajo como investigadora en Francia y durante su carrera profesional ha colaborado con otros investigadores en países como Australia, Japón, Suecia, Inglaterra, Francia e Italia.

 

  • ¿Cuáles fueron los motivos que te llevaron al campo de la investigación? ¿Por qué palinología?

La curiosidad es lo que más mueve a la hora de que una persona decida que se quiere dedicar al campo de la investigación. Cuando estaba terminando la carrera me di cuenta que lo que más me interesaba era la prehistoria, me gustaba mucho pensar en cómo sería el paisaje y el mundo en el que se movían los humanos que me interesaban, intentar conocer como era ese paisaje era una de las cosas que más me atraían. Entonces hablando con la catedrática de prehistoria que me daba clase y  con el catedrático de geografía física me ofrecieron la oportunidad de formarme en algo que no existía hasta el momento en la Universidad de Zaragoza,  estudiar palinología. Ahí fue cuando aprendí lo que era el polen fósil y las utilidades que podía tener. Fue entonces cuando decidí  que eso era a lo que me iba a dedicar o al menos intentarlo.

 

  • Según Google Académico, 2017 ha sido el año que más has publicado y más te han citado, un total de 9 colaboraciones en publicaciones y 608 citas. ¿Realmente las mujeres están más presentes en la esfera científica?

Lo estamos cada vez más y nos gusta luchar para que así sea pero de vez en cuando viene un jarro de agua fría. Por ejemplo, en el mes de noviembre Nature Communications, una de las revistas de mayor prestigio junto con Science, publicó por dos científicos hombres la lista de los 50 títulos de  50 trabajos imprescindibles en ecología que todo investigador debería leer y en esa lista de 100 artículos, solo cinco eran de mujeres.

 

Esto ha provocado una gran indignación y revolución; es uno de los problemas que tenemos, una especie de sesgo inconsciente que nadie o casi nadie considera que tiene. Sin embargo, se han hecho cantidad de pruebas y revisiones de artículos a ciegas, sin saber si el escritor era hombre o mujer, y la diferencia es considerable. Si son ciegas las mujeres tenemos más éxito que si son firmadas. Nos estamos haciendo un hueco y ahora lo importante es obligar a que se cumpla la paridad como mínimo. Esto cuesta mucho, hay  gente que incluso se ofende cuando en un tribunal, en una serie de conferencias o al organizar charlas,  no le vienen más que nombres de hombres a la cabeza, que piensen que no hay mujeres pero haciendo un pequeño esfuerzo sí que las hay.

 

El viernes pasado estuve en un tribunal en Granada, de valoración de una tesis doctoral y es la primera vez y he estado en al menos 20 tribunales, en la que cuatro éramos mujeres y un solo hombre. Ha sido la primera vez en toda mi carrera que esto ha ocurrido, lo habitual es que yo haya estado sola en un tribunal con cuatro hombres.

 

  • ¿Alguna vez has sentido que no se te han ofrecido ciertas posibilidades por tu género?

No es muy consciente, a  todas nos gusta pensar que no, que nadie nos pone la zancadilla pero sí es verdad que hay algunos comentarios que sobran en el día a día. Yo creo que a ninguno de mis compañeros trabajando en su despacho por la tarde, otro compañero les ha dicho: "¡Que haces aquí, si tienes dos hijos!" y a mí me lo han dicho. Siendo una persona con la que me llevo bien, que aparentemente no es nadie que considere que yo soy menor que los de alrededor pero a mi compañero del despacho de al lado no se lo ha dicho, me lo ha dicho mi.

 

Ese tipo de cosas desgraciadamente siguen ocurriendo. Por ejemplo, no se nos invita a los tribunales o a dar charlas en los congresos porque no vamos a ir si nuestros hijos se ponen malos la víspera. Ese tipo de cosas tenemos que seguir escuchándolas y es uno de los motivos por los que queremos defender que la biología de la mujer, que es la que tiene los hijos, y la carrera profesional, no tienen porque estar reñidas.

 

  • Al igual que en esta exposición, has trabajado en muchos actos impulsando el papel de la mujer en la ciencia tanto en colegios como en institutos. ¿Por qué crees que es tan importante que las niñas reciban este tipo de información?

Porque tienen que ver que es posible, que somos el 50% de la población y que podemos estar al 50% en cualquier sitio. Tenemos un referente social que es un hombre, todos los inventores que estudiamos en la nuestra formación escolar son hombres, no hay mujeres en los libros de texto y ha habido mujeres a lo largo de la historia que han hecho ciencia y buenos inventos pero solo Marie Curie es conocida, la primera y casi única mujer que recibió un premio Nobel. Pero ha habido muchísimas más y sin embargo han estado escondidas, esto es muy importante cambie ya que nosotras también trabajamos en ciencia y las niñas pueden hacer lo que quieran, ser científicas o cualquier otra cosa independientemente de su género.

 

  • ¿Fueron esas motivaciones las que te llevaron a unirte a la Asociación de mujeres investigadoras y tecnólogas (AMIT)?

Ese fue uno de los motivos y también para involucrarme en la comisión de mujeres y ciencia del CSIC, creo que debemos luchar porque se conozca que hay una serie de problemas, aunque sean sesgos inconscientes. Para intentar resolverlos lo primero es hablar de ellos, reconocerlos y dar voz a que existen unas cifras que no se corresponden siquiera con la percepción que tenemos de nostras mismas y nuestro entorno. Sigue habiendo un techo de cristal a la hora de promocionar, sigue habiendo una gráfica en tijera que a la edad de la maternidad hace que muchas mujeres terminen abandonando la carrera científica o la carrera académica.

 

Ocurre lo mismo en las universidades y en los organismos públicos de investigación de todos los países de la Unión europea y en todos los países a escala mundial. Estados Unidos no es una excepción, es el gran país desarrollado del mundo y es uno en el que persisten las mismas cifras y los mismos condicionantes que tenemos aquí. Tenemos que dar voz a todo esto y asociarnos. Desde la asociación de mujeres investigadoras y tecnólogas debemos intentar ofrecer soluciones y eso es en lo que trabajamos desde la comisión mujeres y ciencia del CSIC.

 

  • ¿Cómo logras compaginar tu vida de investigadora con tu actividad en la universidad y como tribunal de doctorados?  

Pues es estresante, requiere muchas horas de trabajo pero a la vez es muy estimulante, es enriquecedor poder contactar con los alumnos ya que por lo general los investigadores no lo tenemos demasiado a mano si no estamos en la universidad. Siempre hace ilusión poder contar que es lo que tú haces de primera mano a la gente que va a poder continuar una línea de investigación parecida a la tuya. Luego, cuando vas a un tribunal de tesis de una persona que ha sido alumna tuya en un máster piensas igual algo que le dije caló y le interesó y por eso se ha dedicado a lo mismo que yo, eso siempre es muy satisfactorio.

 

La carrera de investigadora implica muchísimos factores como dedicarse a la divulgación y que la sociedad sepa qué haces y en qué se invierten sus impuestos, me parece  esencial y que es lo mínimo que les debemos. Son muchas cosas pero todas ellas forman parte del trabajo del investigador, no solo llegar a tu despacho o a tu laboratorio hacer un experimento y publicar en una revista, eso es solo una pequeña parte.

 

  • ¿Has notado en las aulas que hay más hombres que mujeres interesados en la ciencia o a nivel académico es más equitativo?

En el nivel académico es equitativo, de hecho las cifras están hablando de que un 65% de los matriculados en las universidades son mujeres, entonces en las clases no solo es equitativo sino que normalmente la mayoría son mujeres y además los mejores expedientes académicos también son de mujeres. Pero en el momento en el que termina el grado y se continúa a titulaciones superiores o conseguir el doctorado baja un poco, alrededor del 45%, después  comienza a caer conforme pasa el tiempo.

 

Pero también en las propias titulaciones universitarias hay muchas diferencias según las áreas. Sigue habiendo muchas mujeres que piensan que hay carreras que no son para ellas  y viendo este año las matrículas de la Universidad de Zaragoza, vemos que la mayoría aplastante es la de todas las carreras biomédicas. En las que realmente las proporciones siguen siendo muy minoritarias, por debajo del 20% son las ingenierías.  La ingeniería sigue siendo una salida profesional en la que todo el mundo se imagina un hombre y las propias niñas en los colegios no se ven en esa profesión y hay que luchar por cambiar eso.

 

  • A todas esas jóvenes que ahora están un poco indecisas al escoger una carrera científica, porque no saben que rama elegir ¿Qué les dirías?

Pues que hagan lo que quieran, esencialmente hay que luchar por lo que a uno le gusta, no hay nada peor que dedicar tu vida y tu vida profesional a hacer algo que no te satisface. Creo que hay que luchar por lo que quieres, no es fácil, porque en la situación de la sociedad actual es complicado conseguir dedicarse profesionalmente a lo que uno quiere pero por lo menos hay que intentarlo con todas tus fuerzas. Así que yo las animaría a que hicieran lo que quisieran y que lucharan hasta el final para conseguirlo.

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