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Redacción
Sábado, 22 de julio de 2017
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Nuevas tendencias

SLOW DESIGN es social, sostenible y local. Es hacer las cosas BIEN!

Noticia clasificada en: Innovación

En Made in Good, creen que la responsabilidad requiere un cambio hacia un diseño más consciente y una coherencia en nuestras acciones, por eso empezaron a diseñar de manera Slow.

El movimiento Slow surgió en Italia con el movimiento Slow Food, en contraposición al Fast Food. Sostiene que soportamos un ritmo de vida que nos mantiene en una sobreactividad constante, sobreviviendo en vez de viviendo, y olvidando que parar no implica aburrirse, sino todo lo contrario: disfrutar del momento. Tal como explicaba el sociólogo Zygmunt Bauman, la realidad de nuestra sociedad ha cambiado, convirtiéndose en un mundo precario, provisional, ansioso de novedades y agotador. Una “Modernidad Líquida” dónde todo es necesariamente flexible y donde las estructuras fijas han caído.

Fuad Luke en 2002 empezó a hablar del concepto Slow Design, pretendiendo dar respuesta y aportar soluciones a todos aquellos diseñadores sensibilizados con el concepto Slow desde una perspectiva de diseño. Fuad Luke alimenta un debate internacional que planteaba cómo el diseño sostenible puede contribuir en la transición de una sociedad ecológica y de mayor conciencia social. El planteó una serie de aspectos que todo diseñador Slow debe tener en cuenta y que recogió en su manifiesto Slow Design.

 

[Img #4656]

Existen diferentes manifiestos sobre el Slow Design de diversos teóricos, pero si analizan la filosofía del movimiento, descubriremos que bajo este se generan experiencias antes que objetos y a estos se les dota de un valor único, gracias a la necesidad de personalizar, involucrarse empáticamente con el consumidor y hacerlo partícipe en el desarrollo de los mismos. Diseñando de este modo, se producen únicamente objetos necesarios (tanto en cantidad como en necesidad real), duraderos (en contra de la obsolescencia programada ) y éticamente comprometidos con el medio ambiente y la sociedad. Podríamos resumir, dentro de la complejidad que conlleva, que el diseño Slow debe respetar tres premisas básicas para considerarse como tal:

 

1.     Los productos deben estar fabricados con materiales reciclados, orgánicos/ ecológicos y que no usen tóxicos que contaminen.

 

2.     Todas las personas implicadas en la cadena de diseño, producción, distribución y venta deben tener unas condiciones laborales óptimas y dignas. Se fomenta el apostar por la responsabilidad social, para la mejorar la calidad de vida de los agentes implicados.

 

3.     Comercio de proximidad: Km0. Recursos locales que no contribuyan a la contaminación ni al impacto de la huella de carbono.

 

Comprobamos que diseñar bajo este nuevo paradigma, dónde la emocionalidad y la empatía están tan presentes, requiere un nuevo método creativo; uno diferente a lo anteriormente practicado. En Made in Good cuenta de que los beneficios de esta filosofía de vida que Carl Honoré propone en su libro “El elogio de la lentitud”, así como el movimiento Slow, recuerdan innegablemente a la filosofía que promulgaban los maestros yogui hace miles de años: La permanencia en el momento presente, el detenerse para observar el interior de cada uno de nosotros, el no dejarnos arrastrar por los acontecimientos externos o callar al “monito parlanchín” de la mente. Tienen ambas, como único objetivo, descubrir la verdadera e inmutable felicidad en la calma.

 

“Necesitaremos un nuevo paradigma para nuestro siglo, y ese paradigma, patrón o modelo, se llama sostenibilidad o desarrollo sostenible. De acuerdo con esta nueva perspectiva, la economía ya no es un fin en sí misma, sino un medio más para alcanzar el bienestar de las personas y del medio ambiente”. ELENA SALCEDO

 

Conectando los principios de ambas disciplinas, Yoga y Slow Design, nació una nueva metodología creativa llamada MADE IN GOOD. Las conexiones entre ambas filosofías, pueden ser útiles para cambiar la práctica y el pensamiento del diseñador a la hora de enfrentarse conscientemente a un nuevo proyecto de diseño. Sobre todo, en el estado inicial del proceso de creación y en el logro de los resultados que se pretenden alcanzar. Este método, consigue establecer nuevas vías creativas, pero sobre todo lo que plantea en una filosofía de vida para aquellos diseñadores responsables, que se cuestionan su ética profesional.

 

Made in Good acaba de lanzar su primer curso online para conocer más a fondo esta filosofía de vida, y el día 2 de agosto estará en el Encuentro de Diseño 2017 de Palermo, Buenos Aires, impartiendo un taller del método.

 

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