Jueves, 21 de noviembre de 2019
Digital económico de Aragón y sus protagonistas
Jueves, 21 de noviembre de 2019
Actualizada el: Miércoles, 20 de noviembre de 2019 11:25
Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
►w_adblock_title◄

►w_adblock_intro◄

►w_adblock_explain◄

►w_adblock_closed_btn◄

Redacción
Martes, 15 de octubre de 2019
Guardar en Mis Noticias. Enviar por email
Industrializar Aragón

Demagogia vs Hipocresía

Tremendos ¿debates? con oratorias muy distintas entre los lideres del Partido Socialista Obrero Español, en su cargo de Presidente del Gobierno en funciones, y del de Ciudadanos como diputado en las Cortes españolas durante la Sesión de Control al Gobierno en el Congreso el pasado día 11.

A las 13,35 horas el Presidente del Gobierno, en funciones, contestaba a la pregunta de Alberto Rivera: “Considera que la actual situación política responde a las necesidades de la sociedad española, ¿Qué es lo que va a hacer usted para garantizar la estabilidad?”. “Señor Rivera, se le olvida el orden de los factores. Primero necesitamos unas Cámaras. Nosotros no vamos a darnos golpes de pecho como usted hace; usted es un político ausente que nadie entiende. Quiere usted limpiar la basura del Partido Popular y apuntala sus gobiernos, dice que es liberal y de centro y pacta con la ultraderecha; y dice que no quiere bloquear el Gobierno. Hay tanta diferencia entre lo que dice y hace que…¿sabe lo que es? Un hipócrita”.

 

Ante tanta “voluntad política” es obligado recurrir al Diccionario de la RAE y nos encontramos con: 

 

DEMAGOGIA, “Práctica política consistente en ganarse con halagos el favor popular”

 

HIPÓCRITA, “Que finge una cualidad, sentimiento, virtud u opinión que no siente”.

 

Ambas definiciones son complementadas ampliamente; en el caso de hipócrita, por “hipocresía”: “fingimiento de cualidades o sentimientos contrarios a los que realmente se tienen o experimentan” y entre las denominaciones similares a hipócrita aparece “Fariseo” como persona que finge una moral, o unos sentimientos que no tiene. Deviene del grupo religioso judío que se caracterizaba por observar escrupulosamente y con cierta afectación los preceptos de la Ley Mosaica; en general se interesaban más por la manifestación externa de esos preceptos que por seguir el espíritu de la Ley.

 

En España, los acuerdos para formar  gobierno se retrasan, sobre todo cuando van calificados de “progresistas” y se les añade un auténtico juicio de valor: “no hay alternativa posible”. Los votos a favor de los  políticos llevan implícita la obligación de gestionar el fin para el que han sido votados, en este caso formar un gobierno. La confianza entre las formaciones políticas, se basa en  la confianza y otros factores similares, sobre todos ellos, para pactar y acordar, bastaría con la  VOLUNTAD POLÍTICA. Eran otros tiempos pero un buen ejemplo, de la citada voluntad, lo recoge la conocida leyenda del Cid campeador que “ganó una batalla después de muerto”.

 

Más reciente lo comentado por un destacado periodista, “en estos tiempos donde el Presidente llama “hipócrita a un diputado, donde la lucha por el poder es casi obscena y donde la agresividad es la norma, reconforta escuchar a un político: “me gustaría ser justo con mis adversarios”; opino, se merece ganar su batalla.

 

Retomo la calificación de gobiernos como “progresistas” considerando progresista el que defiende ideas orientadas hacia el desarrollo del Estado de bienestar, la defensa de los derechos civiles y la distribución de la riqueza;  ideas contrarias a las del conservadurismo. En el progresismo confluyen diversas doctrinas filosóficas, éticas y económicas del liberalismo y el socialismo democrático.

 

Hoy mismo, otro destacado periodista, ha escrito, “No hay actitud más irresponsable en un gobernante que el retorcimiento consciente de la realidad para la satisfacción de sus intereses particulares”.

 

¿Hay algo filosófico, ético y no digamos económico en la citada actitud (propia del liberalismo)? Y  ¿lo hay en el socialismo democrático?. El  lector puede analizar lo anterior y formar su propia opinión,  con la premisa de si los derechos fundamentales son limitados por los titulares del poder.

 

Frente a todos los responsables del “bloqueo”, ante la situación de la falta de presupuestos y acuerdos esenciales, en definitiva un “Estado de bienestar no sostenible”, ¿debemos exigir, a los políticos, la resolución de los conflictos que retrasan el logro del bien común?

 

Como dice un político gallego refiriéndose a una Gran Coalición entre partidos políticos españoles,  “Está claro que esto no es Alemania”.

 

“Es evidente que hay en la clase política individuos que utilizan el poder con el exclusivo fin de proteger su propio poder” (Reflexiones finales, página 221 de “La Alternativa Liberal, 1983”.

 

En el momento de acabar este artículo, mi amigo Michel –médico en la Nueva Aquitania francesa ataca, con su tarareo,  la sinfonía “El Nuevo Mundo” de Antonin Devorak (que creó un lenguaje musical adoptado por los compositores americanos y por la música de jazz).

EmpresasON el digital económico de Aragón
empresasON • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitioVersión anterior
© 2019 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress